The End

13 marzo 2007

Todo tiene un final, absolutamente todo. Nuestra canción favorita, la teleserie que seguimos a diario, los programas que nos gustan, las películas que vamos a ver al Cine, las clases aburridas y lateras que detestamos, etc. Pero hay finales que sin duda dejan huellas distintas en nosotros, son esos finales que consisten en etapas, en procesos, en nuestra vida.

Hay veces que aquellos "finales" no los esperamos y de hecho llegan sin siquiera haberlos pedido, pero llegan igual, porque así son las cosas. Nada es eterno, todo tiene un fin, bueno o malo tenemos que aceptarlo y seguir esperando los próximos finales que de seguro vendrán, pero son distintos cuando estamos rodeados de gente que queremos ¿verdad?.

Es importante aquello, "estar con personas que queremos", esas pequeñas lucecitas que aparecen en nuestra vida cuando creíamos que todo estaría oscuro durante muchísimo tiempo más, cuando creíamos que ciertos finales no llegarían nunca y sentíamos miedo de enfrentarlos, porque nos creíamos solos y un poco olvidados. Pero no, siempre aparece alguien o algo que le devuelve ese sentido a las cosas, que consigue que vuelvas a mirar hacia adelante sin darse demasiadas vueltas en aquella pieza oscura en la que estabamos hundidos.

Y es justamente cuando menos te lo esperas que pasan aquellas cosas que cambian "el rumbo de tu destino" por llamarlo de alguna forma. Hay veces en las que de verdad sentimos que nada podría cambiar, que es aquella la forma en la que tenemos que vivir, al menos por un buen tiempo más. Hay cambios fuertes en aquella transición, de descubrir que TODO ES DE COLOR nuevamente.

Puede parecer insignificante, pero ese mundo que se vuelve a abrir frente a nuestros ojos es simplemente maravilloso, comenzamos a ver todo claro nuevamente y nos sentimos preparados y fuertes para cruzar aquella puerta y seguir viviendo, seguir sintiendo y conociendo nuevas experiencias. No sé, pero las etapas se comienzan a cerrar frente a mis ojos y otras nuevas se abren invitandome a seguir de pie, a no mirar hacía atrás.

Agradezco una enormidad a aquellas personas que comenzaron a colorear mi mundo de nuevo, ya hace varios meses atrás. Creo que muchas veces uno no es capaz de asumir ciertas cosas, pero al darte cuenta que alguien está dispuesto a levantar tu cabeza, tu mirada y a mostrarte cosas que creías perdidas, eres capaz de asumir... de eso y mucho más. Gracias a aquellas personas que volvieron, seguramente irán y seguirán volviendo, pero esto último es lo importante, volver una y otra vez, sabiendo que creciste y que aprendiste.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hoolas Nicky!
Tenemos una manera muy parecida de ver la vida, por no decir igual.
Es super grato leerte!

Paso aquí dejando mis saludos, ya que en tu fotlog estaba todo lleno!

Un abrazo enooorme!!!

^^

Teobaldo Mercado dijo...

Bienvenida de vuelta, ya creía que ibas a desaparecer como otros blogs que he visto botados por ahí.

Es cierto, la compañía de seres queridos nos ayuda a salir delante de esos finales tan traumáticos, esos momentos en que terminamos las etapas duras de la vida. Y la nueva etapa también es promisoria gracias a las manos amigas, aquellas que siempre están ahí para nosotros, acompañándonos en el largo camino a seguir.

Yo lo he comprobado nuevamente hace un mes, cuando murió un querido amigo y reencontré a muchos que lo conocieron y andaban perdidos; algunos llegaron por la noticia que colgué en mi blog y otros por intermedio de conocidos mutuos. Ahí estaban, presentes para darle el último adiós. Y así, tras el dolor, la vida continúa.

Y aquí estamos nosotros, para acompañarte como siempre. Suerte en todo y sigue adelante.