Sólo para ti

28 julio 2008


Nadie me esperaba, sólo tú sabías que yo venía y sabías que era exactamente. Cuando estuve aquí, adopté tantas cosas tuyas, que hasta parecía que yo fuese tú y que sólo volviste a nacer en mí, incluso aquellas mañas tuyas, ahora eran mías. Fuiste tanto en mí, eras más allá de todo lo tangible, eras más allá de todo lo imaginable, eras mi fortaleza y la única capaz de hacer mis debilidades nada, contigo me sentía protegida, desde chica sabía que si te tenía a mi lado nada malo podría pasarme, sentía tanto miedo cada vez que te ibas, que sólo esperaba el día en que volvieses para acompañarme en las noches que se hacian mucho más oscuras cuando tú no estabas.

Crecí, mis ideales fueron cambiando, los tuyos se iban apagando porque sabías lo que vendría... siempre sabías todo, incluso aquello que no se podía adivinar. Siempre hablabamos, siempre conversabamos, siempre te contaba mis cosas, cosas de niña que para mi eran tan importantes y que sólo tú podías entender. Siempre estuviste ahí para mí, incluso cuando peleabamos y nos enojabamos por días enteros. Eras, eres y serás, la persona más hermosa que he conocido, tu fortaleza para enfrentar la dura vida que te tocó vivir era inexplicable, eras tan feliz a pesar de lo infeliz que era estar en tu lugar, las cosas más simples para ti eran las más hermosas.

Dejaste tanto en mi, que jamás podré llenar el vacío enorme que ahora significa no tenerte aquí, siempre he pensado que la vida sería mucho más bella si estuvieses junto a nosotros, junto a mi, aconsejandome en mis cosas, ayudandome si te lo pedía, abrazandome si me sentía mal o si volvía a tener ese miedo infinito a la oscuridad. La muerte es un proceso larguisimo para los que dejaste atrás, a pesar del tiempo, es tan difícil asumir que ya no volverás, simplemente es algo imposible.

Eres un recuerdo imborrable, eres la persona a la que más recordaré y seguiré amando por el resto de mi vida, anhelo volver a verte, volver a abrazarte, volver a mirarte a los ojos para decirte que te extrañé, que me hiciste una falta enorme y que soy feliz porque estás aquí otra vez. Eras un ángel, que vino y estuvo acá para enseñarnos tanto, sé que tu único miedo era el dejar tanto sufrimiento tras tu partida ¿cómo no vamos a sufrir? si fuiste TAN importante en nuestras vidas. Como te dije alguna vez: esta no es una despdida, sino un hasta pronto, porque sé que en algún lugar nos volveremos a encontrar... Gracias por existir.

"... dentro de mi estarás siempre, aquí siempre"