
A veces se pasó por mi mente que nadie podría sacarme alguna vez del circulo vicioso en el que me encontraba, alguna vez pensé que sería eterno lo que estaba viviendo y que era mi destino sólo esperar algo que en el fondo no iba a llegar.
Hasta que te conocí, hasta que te cruzaste por mi camino y en mi cabeza sólo existían pensamientos que me decían que quería conocerte más, quería saber sobre tu vida, tus cosas, lo que fuiste y lo que eras. Mi interés por ti fue demasiado, que hasta yo me preguntaba porque era así.
La oportunidad se dió, al principio pensé que no tendría caso, que en el fondo entraría nuevamente a un circulo vicioso, te veía tan en otro mundo, tan fuera de aquí que mis pensamientos seguían girando en querer que aterrizaras y me vieras.
Me haz salvado de tantas formas, haz sido esa persona que aparece una vez en la vida y la transforma en algo que no se podrá borrar jamás de mi mente y de mi corazón. No volveré a decir que quiero estar para siempre contigo, porque las palabras "se las lleva el viento", pero dentro de mi seguirá el deseo de seguir junto a ti, como sea...
Hay tantos miedos que me envuelven, que muchas veces he querido limpiarme de ellos, sacarlos de mi, pero sé que están ahí por algo, sé como son las cosas aunque no sepa como resolverlas. No sé que vendrá más adelante, no sé si nuestras vidas cambiaran, no sé si seguiremos este camino como hasta ahora, no sé... Sólo sé que te encontre, que haz sido lo mejor que me pudo pasar y que cada día que pasa este amor crece sin límites por ti.
¿Alguna vez amé de esta forma? Es la pregunta que me hago ahora y cada vez que te miro a los ojos. Hay tantas cosas que no he sabido hacer, que he hecho mal, pero te juro que todas han sido llenas de amor, cada vez que en algo me equivoco nunca he querido que pase, pero estoy aprendiendo y lo estoy haciendo contigo, en todo sentido.
Gracias por estar junto a mi, por enseñarme las cosas lindas que tiene la vida, por hacerme sentir las tristezas más profundas y la alegría más inmensa, siento que conseguí entrar en tu vida y te juro que de ahí no quiero salir nunca más. Gracias por siempre escucharme y comprenderme, por hacerme sentir tan bien cuando estoy contigo, cuando tengo pena. Gracias por soportar mis sentimientos tan inestables, por aceptarme como soy, por no aburirte de mi.
Y... gracias por sanar mi corazón, mi espiritu y mi alma, sé que hay penas que vivirán alojas en él para siempre, pero también sé que existiendo alguien como tu en mi vida podré sobrellevarlas mejor. Me devolviste las ganas de vivir.
TE AMO!...
