Me despedí de mi sobrino, subí a mi pieza, cerre la puerta y me senté frente al computador... "5 minutos más" dije, total después no tendré tiempo de hacerlo.
Leí algunas páginas que tenía abiertas y pensé en escribir algunas cosas acá, después me arrepentí, abrí Winamp y puse un reggaeton... sí, un reggaeton. Es lo único que logra sacudirme del sueño un poco. Mi mamá me llamó, pregunte que pasaba y me dijo: "Falleció... ¿Quieres llamar para dar el pesame?" Me detuve un poco en lo que estaba haciendo, bajé la música y pensé... "No, no quiero llamar". Y quede en esto... en la fragilidad de la vida, en que en algún momento, algún día, quizás muchos años más adelante o no tantos, alguien estará avisando que yo deje de respirar... porque así de fragil, así de sencillo es esto, simplemente un día dejas de existir.
¿Qué pasará con ese vacío automatico que queda en uno cuando alguien deja de estar? Es difícil acostumbrarse a la idea, mejor dicho, racionalizar la idea de no volver a ver más a alguien que sabías estaba ahí siempre. Dejar de escuchar su voz, dejar de ver su mirada, su presencia cerca, sus palabras. ¿Qué se piensa cuando la muerte es cercana?...
¿Sería correcto que llamara? Quizás es algo necesario, pero a la vez bastante innecesario, de que serviran mis palabras, qué diré: "Lamento lo que pasó" Nah... la verdad es algo que prefiero evitar, no porque soy cobarde, sólo porque entiendo que no hay palabras que te hagan sentir bien cuando te enfrentas a algo así, menos si es alguien cercano quien dejo de existir. Un abrazo sincero es lo preciso, nada más que eso. La vida es tan fragil, es tan externa a nosotros, no nos pertenece en ningún sentido, no decidimos que pasará con el curso de ella, no evitamos los sufrimientos que vendrán, ni tampoco podemos retener a esa persona junto a nosotros más tiempo.
Es difícil comprender estás cosas, sólo hay que sentirlas, eso es claro. Pero a veces me gustaría saber qué hacer con exactitud, para ayudar a las personas de mi alrededor, para estar junto a ellas y ser util, no innecesaria. Así es la vida, cuando menos lo esperas, te cambia el panorama completamente, dejas de ser lo que eras antes y comienzas a acostumbrarte a lo que se vendrá, esa irracionalidad automatica que está en creer que aquella persona sigue ahí, siempre...
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